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El Día Mundial de la Trombosis se conmemora cada 13 de octubre. Este día sirve para concienciar acerca de todo lo que se puede saber y conocer sobre la trombosis con el fin de reducir las muertes prematuras y la discapacidad que puede llegar a causar.

La trombosis es una enfermedad en la que se forma la coagulación de sangre en el interior de un vaso sanguíneo. Este es uno de los causantes de un infarto de miocardio, por ello es muy importante seguir un tratamiento con sus respectivos medicamentos para parar esta enfermedad que afecta a las venas y a la salud del organismo.

La trombosis es la patología subyacente de un infarto de miocardio, accidente cerebrovascular tromboembólico y tromboembolismo venoso (TEV). Estas son las tres principales enfermedades cardiovasculares que causan la muerte.

De hecho, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) 1 de cada 4 personas en todo el mundo mueren por afecciones causadas por trombosis.

En España se diagnostican unos 60 mil casos de primer episodio de trombosis venosa profunda al año. Y la embolia pulmonar, una de las posibles consecuencias de la trombosis, provoca más muertes que el infarto de miocardio o el ictus.

Un diagnóstico preciso y seguro es fundamental para mantener la buena salud de los pacientes y contribuir al éxito de su tratamiento.

¿Qué es la trombosis?

La trombosis, como hemos mencionado anteriormente, es la formación de un coágulo de sangre en un vaso sanguíneo, que es la estructura tubular que se encarga de conducir la sangre.

Una vez que se ha formado el coágulo, puede ralentizar o bloquear el torrente sanguíneo normal e incluso desprenderse y moverse a un órgano. De esta forma, el coágulo que viaja a través de la circulación se le denomina "embolia".

Las trombosis se clasifican según el lugar del cuerpo en el que se produzca. Sin embargo, las dos grandes clasificaciones que se utilizan a la hora de categorizar la trombosis son venosas y arteriales.

Para clasificarla en una u otra, dependerá si el coágulo se desarrolla en la vena o en una arteria. Eso sí, las trombosis, ya sea una u otra, son variaciones de mecanismos patológicos similares y, además, están influenciados por factores de riesgo adquiridos o heredados.

Si queremos identificar si un paciente es de riesgo, los profesionales de la salud deben realizar una evaluación sobre la trombosis, donde se va a evaluar:

Edad
Historial médico
Medicamentos
Factores específicos del estilo de vida de un paciente

Existen diferentes pruebas para saber si un paciente tiene coágulo de sangre en su cuerpo:

Un análisis de sangre llamado D-Dimer

Una ecografía del brazo o la pierna para buscar trombosis venosa profunda (TVP)

Una tomografía computarizada del tórax con tinte intravenoso para buscar una embolismo pulmonar (EP).

La trombosis es una afección grave y potencialmente mortal que requiere atención médica inmediata. El tratamiento puede diferir según el paciente, pero generalmente incluye medicamentos anticoagulantes para aflojar los coágulos y prevenir la formación de nuevos.

Según las condiciones de cada paciente, va a necesitar:

Anticoagulantes. Ya sea inyectables como la heparina, enoxaparina o heparina de bajo peso molecular, o comprimidos como apixabán, dabigatrán y rivaroxabán, edaxabán y warfarina.
Dispositivos mecánicos.

Las medias de compresión son el mejor ejemplo. Con ellas se busca disminuir su riesgo de problemas a largo plazo que pueden ser causados ​​por coágulos.
Terapia trombolítica.

El diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden conducir a la recuperación, pero puede haber complicaciones a largo plazo, como el síndrome postrombótico y la hipertensión pulmonar tromboembólica.

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