Jenny La Rotta Morán

Francamente, la vida en pareja no es fácil, es un reto, pero como todo desafío puede superarse e incluso ser feliz viviendo en pareja. La clave está en entender que se trata de una relación de dos personas que deben estar dispuestas a conocerse, valorarse, aceptarse, a comprometerse, apoyarse y aprender vías para resolver sus conflictos y llegar a acuerdos.

Cuando hablo de conocerse realmente, es profundizar y dejar atrás esa imagen ideal que se forma en la etapa del enamoramiento, cuando cada quien se esmera en mostrar su mejor rostro, e ir más allá, a lo real, a esos detalles a veces no tan agradables que descubrimos al conocer a esa persona. Conocer sus valores, saber qué considera como bueno o malo, normal o anormal, saber de su ética, sobre sus convicciones políticas y religiosas. Igualmente, conocer sus hábitos, porque con ellos convivirás día a día.

De allí, lo vital de aprender a aceptarse tal cuales son. Muchas veces creemos que podemos cambiar a esa persona y adecuarla a nuestro modo de vida, sin saber que con esta lucha de poder minamos la relación. La aceptación pasa por reconocer la naturaleza del otro, su temperamento, su origen, y luego, de tu parte está dirimir si apruebas convivir con ello.

La valoración también juega un importante rol en la relación de pareja, es reconocer cada logro y cada gesto positivo en la pareja. Es un ejercicio diario de valorar, agradecer y motivar, hasta convertirlo en un hábito que no implique esfuerzo.

¿Quién no anhela tener una pareja ideal?, pues todos. Todos queremos vivir nuestra historia de amor, pero para ello debes trabajar y esforzarte, primero en amarte a ti mismo, conocerte y valorarte, y a partir de allí, abrirte al amor hacia una pareja, a quien debes aceptarla para evitar esas luchas de poder que tanto daño hacen a la relación, valorarse y reconocerse para mantenerse motivados.

Mi recomendación es establecerse códigos y reglas de juego claras, que ambos deben respetar, entre ellas:

·         Comunicarse franca y abiertamente. Hallar siempre el espacio y el momento para dialogar, con esta práctica evitarán los resentimientos y los conflictos.

·         Mantener el equilibrio entre autonomía y vida de pareja. Cuando dependes emocionalmente de la otra persona pierdes tu autoestima. Aprende a establecer tu propio espacio y el compartido.

·         Ser sinceros y atreverse a expresar las emociones. Si una persona intenta ocultar aspectos de su personalidad que, cree puedan disgustar a su pareja, está asumiendo que hay aspectos de sí mismo que no son agradables, esto a la larga, deriva en inseguridades, celos, frialdad, distanciamiento y miedos.

·         Buscar proyectos comunes que permitan a la pareja crear un futuro compartido.

·         Poner sus propios límites acerca de lo que ambos definan como lo que será aceptado y lo que no.

·         Propiciar acuerdos sobre cómo y cuándo se tomarán las decisiones trascendentales e importantes.

·         Apoyarse mutuamente.

·         No observar todo como una transacción y deberes obligatorios, aprender a disfrutar y hallar la diversión, mientras se atiendan las necesidades del otro.

Estas son sencillas prácticas y acuerdos para hacer de la vida en pareja una relación armónica y plena, cada uno deposita su amor, su fe, su disposición y compromiso, para que ese lazo de amor crezca fortalecido y se transforme en una relación duradera, donde ambos superen el reto y construyan una relación sana y feliz.

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