Artículo de opinión

En esta ocasión, me parece oportuno desarrollar este tema que actualmente siguen sufriendo muchas personas en el mundo, pero principalmente en los países latinoamericanos que es donde aún se siente más marcado el machismo en la sociedad; donde precisamente escuchamos expresiones como: ¡Por eso es que la faltan el respeto!, ¡Mira esa falda tan corta, se sobrepasan con ella y luego se quejan! ¡Andan provocando vestida así y luego se quejan!, entre otras que buscan señalar a una persona como culpable por simplemente ejercer su libre personalidad y expresarlo mediante su manera de vestir.

Todas estas alusiones de libertinaje que se expresa en contra de las personas que se sienten libre de vestir según su gusto y personalidad, proviene de muchos años atrás y sienten que su fundamentación esta en seguir los mandatos de una iglesia, ya que dentro de la teología el libertinaje es la “Manera disoluta de vivir, haciendo lo que le viene en gana, profanando su propio cuerpo, el del vecino, los derechos de la sociedad y los de Dios.”; sintiendo por ello éstas personas la potestad de señalar o juzgar a quien considere ésta contra lo que para ellos es considerado “buenas costumbres y/o moralmente permitido”.

Pero entonces, ante eso es justo preguntarnos ¿Acaso Adán y Eva fueron creados con ropa? ¿Debe considerarse la desnudez una falta a Dios? O incluso para quedarnos dentro de su territorio de discusión, ¿no dijo Jesús que al Cesar lo que es del Cesar y Dios lo que es de Dios?; ante eso se debe entender que los derechos y la normativa terrenal se deben respetar, razón por la cual toda persona tiene derecho al libre desarrollo de la personalidad y mal podría señalarse como libertinaje la manera como una persona desee vestirse, ya que no afecta en nada a su prójimo y debemos aprender a manejar el respeto a la libertad del prójimo.

Ahora bien, en cuanto al tema del abuso o violencia sexual no se puede justificar al victimario con alusiones tan retrogradas de que para no ser víctimas, las personas deben vestirse cubriendo todo su cuerpo, porque todos tenemos el derecho de vestir de la manera que nos brinde mayor comodidad y a pesar de que dicha manera pueda parecer para algunas personas como “provocativas”, el solo hecho de que la persona diga “NO” ante cualquier propuesta sexual es suficiente para que el acto quede en solo una propuesta.

Debemos entender que el delito de violencia sexual, abuso sexual o violación sexual, se basa en el hecho de amenazar u obligar a una persona para que acceda a un encuentro sexual no deseado; es por ello que la sola negativa de una víctima de estos delitos es suficiente para que exista el mismo.

Razón por la cual es inconcebible escuchar en estos tiempos personas que aun señalen a la víctima como culpable por su manera de vestir o actuar; el respeto a nuestro prójimo no se puede medir por la cantidad de piel que muestre, nunca se podrá justificar un acto de violencia sexual debido a que el contundente NO de la víctima, será la indiscutible sentencia condenatoria del agresor.

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