Artículo de Opinión

Los seres humanos somos únicos e irrepetibles, con esto nos referimos a que cada quien posee una personalidad distinta a los demás, las personas afrontan la vida con una actitud marcada por experiencias pasadas; existe quienes desarrollan una capacidad resiliente ante los malos momentos vividos para enriquecer así sus relaciones interpersonales futuras, pero también existe aquellos que se mantienen dentro de un ambiente cíclico, es decir, de manera subconsciente (y en algunos casos consientes) repiten en reiteradas oportunidades la misma historia con diferentes personas, quedando atrapados y atrapadas dentro de momentos tóxicos que paralizan su avance dentro de la sociedad.

En ese sentido, hablando específicamente de las relaciones amorosas, quienes se quedan con ésta actitud cíclica tienden a buscar personas con similares características a aquella con la que acaban de dar fin a la relación, arrastrando de tal manera los problemas que mantenían con la ex pareja amorosa para reflejarlos en la nueva pareja, dándole forma de manera paulatina a un nuevo ambiente toxico.

 Es importante resaltar, que si en el transcurrir de la relación el personaje cíclico denota características en su nueva pareja que no corresponden a lo que busca (una persona similar a su expareja), comenzara de todas formar a adherirle etiquetas de comportamiento con el fin de encarrilar a la nueva pareja dentro del estereotipo buscado, es por ello, que en muchas oportunidades dentro de las “discusiones de pareja” habrá comparaciones con su antiguo amor, con la finalidad de exigir a través de las comparaciones un alineamiento hacia ese carril de personalidad deseado.

 Se hace mención de todo esto, por cuanto es normal dentro de las relaciones tener diferencias como pareja, ya que como se indicó inicialmente las personas somos únicas e irrepetibles, poseemos pensamientos diferentes sobre diversos aspectos de la vida diaria, sobre cómo afrontar ciertas circunstancias y por supuesto como desarrollar un convivencia con nuestro prójimo, ya que cada quien tiene manías, rutinas y gustos diferentes.

Es por ello, que las discusiones sobre asuntos de la vida diaria o de las perspectivas de la vida pueden ser algo normal en el proceso de adaptación de la pareja, pero si al pasar dicho proceso o incluso dentro de éste, las discusiones se tornan repetitivas y con un contenido de descalificativos hacia la condición de persona, si existen comparaciones con antiguas relaciones, comparaciones con el seno materno, prohibiciones sobre manera de comportarse socialmente, de vestirse o sobre lugares a donde se frecuenta, entonces es una señal de violencia dentro de la relación, las alarmas de alerta deben encenderse y velar por el bienestar propio.

El amor es un sentimiento que inactiva parcialmente nuestro sentido de supervivencia, razón por la cual podemos llegar a no ver éstas alertas, que incluso nuestro allegados podrán notar y hasta advertirnos, es por eso que ante cualquier aviso lo idóneo es interponer nuestro amor propio, nuestra estabilidad emocional y romper con el circulo de violencia desde su principio, ya que éste nos podría llevar a consecuencias fatales.

Msc. Danilo González Castillo

@NoEsCuestionDeSexo

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