Jenny La Rotta Morán

La vida es un cambio continuo, nada permanece estático. El clima, las horas, el sistema político, la economía, todo cambia. Sin embargo, el ser humano se resiste a los cambios, y se aferra a lo conocido, como si de ello dependiera su supervivencia. Este es un episodio que se repite miles de veces: cuando nos toca enfrentar nuevas experiencias, nuevas culturas; o cuando, de repente, rescinden tu contrato en ese trabajo que te gustaba tanto y llevabas años ejerciéndolo, o terminas una larga relación de pareja que te aisló de amigos y familia. A esa situación, que te hace sentir fuera de todo, como si te dejaran sin piso, o como pez fuera del agua, que te hace sentir paralizado, con miedo, incompleto e insatisfecho, te invito a enfrentarla de la mano de estos consejos.

Y es que, en algún momento, todos nos hemos sentido así. Ahora bien, ¿se puede revertir ese sentimiento? ¿Qué hacer para enfrentar ese miedo? ¿Cómo completar las piezas para rearmarte de nuevo? Éste va a ser el tema que hoy compartiré contigo.

Para demostrarte que sí puedes salir de la cueva de la soledad, de la parálisis del miedo, de la inconformidad y la tristeza, tomo el ejemplo del perfecto funcionamiento del cerebro humano. Un órgano que maravilla a la ciencia por su capacidad de regenerar sus células y recomponer sus conexiones neuronales, con una fantástica propiedad que los estudiosos llaman plasticidad cerebral.

El cuerpo humano es tan perfecto, que esa capacidad de regeneración y reinvención es capaz de aplicarse a todas nuestras acciones, porque el cerebro es el gran comandante de nuestras funciones corporales, y, además, de las funciones superiores, como las emociones, los pensamientos y las conductas. El cerebro es el que domina todo, y si es capaz de regenerar células y funciones corporales, entonces ¿por qué no usar, a nuestro favor, esa plasticidad y asimilarla como parte de nuestras vidas? Esa capacidad la debemos aprovechar para regenerar nuestros pensamientos y emociones sobre los eventos y especialmente sobre nosotros mismos. Al momento de vivir un cambio, podemos seguir con el pensamiento de que es una catástrofe la que estamos viviendo, o podemos reinterpretarlo como algo que se puede usar a nuestro favor, como una forma de reinventarnos.

¿Cómo es que nos sentimos perdidos cuando nos encontramos en situaciones en las que nos han sacado de nuestra zona de confort? ¿Te das cuenta que es un total contrasentido?, ¿puedes ver que es algo que puedes revertir?

Es importante, para superar estos trances de incertidumbre y aislamiento, puedas comprender que todos los seres humanos, sin excepción, tenemos la capacidad de reinventarnos. Pero ¿cómo? me preguntarás, pues aquí te doy la respuesta:

1.      Detente, ponle un alto a lo que cotidianamente venías haciendo, eso ya no funciona. Si sigues haciendo lo mismo, seguirás sintiendo la misma emoción negativa y tendrás los mismos resultados.

2.      Analiza el medio que te rodea, y determina qué exige de ti. Entonces, busca las fortalezas y debilidades que tienes. Acrecienta las fortalezas y enfrenta tus debilidades, conversa con otras personas, capacítate, inscríbete en un curso, lee un libro, practica realizar cosas nuevas.

3.      Establece honestamente donde estás y hacia dónde quieres llegar. ¿Estás en un nuevo trabajo?, ¿en un puesto que sientes por debajo de tus habilidades?, entonces, compórtate de forma competente, no resentida, y pon en marcha tareas que te lleven al logro de tus objetivos y metas.

4.      Identifica y enfrenta tus miedos. El miedo es una emoción natural del ser humano, y es importante porque nos previene de los peligros. Pero si el miedo es la emoción que te domina, te perderás de vivir tantas cosas maravillosas al quedarte paralizado. La única forma de vencer el miedo es enfrentándolo. Lo puedes hacer poco a poco o de una sola vez. Pero si quieres cambiar, no hay otra salida que enfrentar tus miedos.

5.      No debes aislarte, porque cuando lo haces, le abres la puerta a la depresión. Una persona deprimida no logrará desarrollar su potencial, y por ende, jamás procurará la felicidad.

6.      Establece nuevas relaciones. Es posible que tengas el mejor de los círculos de familiares y amigos, pero para reinventarte, necesitas ampliar tu círculo de amistades. Esas nuevas conexiones te van a abrir las posibilidades para obtener un mejor empleo, vas a desarrollar nuevas actividades. Se va a iniciar dentro de ti un proceso de auto aceptación. Nuevas relaciones traen nuevas opciones y oportunidades.

7.      Ten compasión por ti mismo. No me mal entiendas, no es lástima ni caer en “pobrecito yo”, es tratarte con la misma deferencia o cariño con el que tratas a otros. Es reconocer tu valor e importancia. Ese proceso de auto aceptación va a impedir que te sigas castigando con los lamentos por el pasado: “Es que antes yo era tal, antes me reconocían, hoy no soy nadie”. Ese lamento, esos grilletes que te anclan en el ayer, debes romperlos, liberarte y tomar del pasado solo las experiencias y las herramientas que te fortalezcan.

  Pregúntate, al día de hoy, si lograste en el pasado tantas cosas, ¿Qué te impide lograrlas ahora? Has llegado hasta aquí, porque fuiste evolucionando, cambiando. Entonces, si la respuesta está en ti, ¿Qué estás esperando para reinventarte y ser una persona mejor? Usa el poder de la regeneración de tu cerebro y derrota esos pensamientos paralizantes. Ten en cuenta que los miedos se pueden sobrepasar, enfrentándolos.

Tengo toda mi fe en ti, tú tienes la capacidad natural de regenerarte, concientízalo y toma acciones ya!. Eres un ser humano maravilloso, descúbrelo.

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