Agencia

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, pidió este lunes a Estados Unidos cesar las sanciones contra Cuba, Nicaragua y Venezuela. Abogó por un diálogo entre todas las naciones para combatir juntos la pandemia del COVID-19.

Cuanta falta hace en estos momentos un alto al fuego de todo tipo de agresiones en todas las naciones del mundo. Estos tiempos que estamos atravesando son tiempos de cambios profundos“, dijo el mandatario durante un acto oficial  transmitido por radio y televisión.

A juicio de Ortega es necesario un alto al fuego bajo el argumento de que el mundo sufre por "la peste", en alusión a la pandemia provocada por el COVID-19.

Ortega cuestionó a Estados Unidos por presentarse como la nación más respetuosa de los derechos humanos, el país más puro y limpio del planeta, cuando, a su juicio, son bárbaros y terroristas.

¿Dónde están los bárbaros?, ¿dónde están los terroristas? Están en Washington, están en Washington los bárbaros y terroristas. Ya sabemos la larga historia de los Estados Unidos”, señaló Ortega, que mencionó el lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki.

Insistió en el cese de las sanciones a la Venezuela de su aliado Nicolás Maduro, y a Cuba.

No dejaremos de clamar, como lo hacíamos en todas las conferencias, que cesen las sanciones contra Venezuela y contra el pueblo hermano de Cuba”, añadió Ortega.

Unirse para enfrentar la pandemia

Para el mandatario nicaragüense, en estos tiempos las naciones tienen que unirse en el mundo para enfrentar temas como la pandemia.

Que no se olviden los Estados Unidos que en este planeta nadie sobra, por eso es importante dialogar, llegar a acuerdos”, instó.

Abogó para que Estados Unidos y la Unión Europea, en estas condiciones, cobrar conciencia y no seguir actuando como lo han hecho en medio de la pandemia. “Tirando patadas con sanciones, con actitudes hegemonistas”, señaló.

Eso es lo que tienen que hacer ahora las potencias en el mundo: busquen puntos de aproximación para que podamos salvar a la humanidad. Aquí no se trata de auxiliar a países más empobrecidos porque el problema es global. De lo contrario ahí estarán los virus de un lado para otro moviéndose, trasladándose”, anotó.

Estados Unidos sancionó a cerca de 30 funcionarios nicaragüenses, incluida la esposa del presidente Ortega, la vicepresidenta Rosario Murillo, y tres de sus hijos. También sancionó a un consuegro, que también es el director de la Policía Nacional, así como nueve instituciones o empresas ligadas a los sandinistas.

Comparte esta noticia