Agencia

El príncipe Guillermo, segundo en la línea de sucesión a la corona británica, guiñó un ojo cuando le preguntaron este lunes 22 de febrero por el estado de salud de su abuelo paterno, el duque de Edimburgo, del que dijo está “OK”.

El príncipe Felipe, quien cumplirá 100 años el próximo junio, permanece ingresado desde la semana pasada en el Hospital King Edward VII, en el centro de Londres, pero el palacio de Buckingham, residencia oficial de la familia real, no ha aportado información sobre la dolencia que afecta al esposo de Isabel II.

Durante una visita a un centro de vacunación contra el COVID-19 en el condado de Norfolk, en el este de Inglaterra, el duque de Cambridge contestó que su abuelo está “OK” y que los médicos “lo están cuidando”. Seguidamente, guiñó un ojo.

De acuerdo con fuentes reales citadas por los medios británicos, la hospitalización del duque no está relacionada con el coronavirus.

La reina Isabel II y su esposo fueron vacunados contra la COVID-19 el mes pasado en el Castillo de Windsor, ubicado a unos 30 kilómetros del centro de la capital británica.

Felipe de Edimburgo no fue ingresado de urgencia la semana pasada, sino que fue trasladado al hospital en un vehículo privado y entró al edificio caminando sin ayuda.

El príncipe Carlos, heredero al trono, visitó el fin de semana a su padre y regresó a su residencia campestre de Highgrove, ubicada en el oeste de Inglaterra.

La visita del príncipe de Gales a su padre se produjo después de que el Palacio de Buckingham confirmase que los duques de Sussex, Enrique y Meghan, no volverán a trabajar miembros como de la familia real.

Comparte esta noticia