Agencia

El uruguayo Luis Suárez aseguró que le molestó mucho la forma en la que el Barcelona le hizo saber que no contaba con él, que en el Atlético de Madrid encontró un club a la altura de su ambición y que el orgullo le llevó a demostrar que sigue estando entre los mejores del mundo.

"El Barcelona necesitaban cambios, eso lo acepto, pero me molestaron las formas, siempre he tratado de estar a la altura del club, de dar lo mejor de mí. No es fácil pasar seis años en el Barcelona y estar al nivel que yo estuve. Creo que merecía un cierto respeto en la manera de decirme que ya no me querían. Con mi orgullo, me dije que quería demostrar que sigo valiendo", afirmó en una entrevista que este martes, 23 de febrero, publica la revista France Football.

El atacante no ahorró críticas al Barça y a su actual entrenador, Ronald Koeman, que le dijo que no contaba con él.

"Me molestó que me dijeran que era viejo y que ya no podía jugar al más alto nivel, estar a la altura de un gran equipo. Eso me disgustó. Si no hubiera hecho nada en un club como el Barça durante tres o cuatro años lo habría entendido, pero cada año metía más de 20 goles. Siempre tuve buenas estadísticas, por detrás de Leo Messi", dijo.

Reconoció que el cambio de ciudad fue difícil para su familia, para sus hijos que se alejaron de sus amigos, pero lo consideró imprescindible porque "no sería feliz en un sitio donde no te quieren".

"Es importante sentir que tienes la fuerza de superar los momentos difíciles. Esa siempre ha sido una de mis características: nunca bajo los brazos, incluso cuando atravieso momentos difíciles. Ese carácter fue lo que me hizo venir a este equipo, que lucha por cosas importantes", comentó.

"Cuestión de amor propio"

"Una de las motivaciones era mostrar que todavía se puede contar conmigo. Es una cuestión de amor propio. Tras todos esos años pasados en el Barça, quería demostrar que puedo ser útil al máximo nivel, en la élite española", agregó.

Suárez desmontó la idea de que en el Atlético de Madrid se entrene más que en el Barcelona, aunque sí reconoció que la intensidad puede ser mayor, pero concentrada en menos tiempo.

Comparte esta noticia