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Un niño en un parque de atracciones que ve la típica máquina expendedora de peluches y le pide a sus padres una moneda para intentar conseguir uno, tarea casi imposible con la que muchos pequeños se acaban frustrando por no lograr su objetivo. Una escena de lo más habitual en parques de atracciones y ferias y que suele acabar con el menor alejándose de la máquina sin entender por qué el gancho no ha sacado el muñeco que él quería.

Este no ha sido el caso de un niño de Las Palmas que visitaba el Holiday World (un parque temático situado en San Bartolomé de Tirajana) y que tenía más que claro que uno de esos objetos de deseo sería suyo.

Y dicho y hecho. Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma y el niño canario se introdujo por la apertura por la que salen los peluches para aquellos pocos afortunados que consiguen enganchar uno. Y ahí se quedo, encerrado entre las decenas de muñecos y ante la atónita mirada de todo el que pasaba por allí. Hasta la policía se tuvo que personar en el lugar, alertada por los familiares del menor y los trabajadores del parque de atracciones. Afortunadamente, pudo ser rescatado sin dificultad y sin sufrir el más mínimo rasguño.

Uno de los testigos de tan extraña situación, Aitor Suárez, hizo una foto y la subió el domingo a su perfil de Twitter: “Esto es de locos”, decía. “Lo que no pasa en el Holiday World no pasa en ningún sitio”. Como era de esperar, la foto -y con ella la historia de este intrépido niño- se ha hecho rápidamente viral y ha generado todo tipo de comentarios entre los usuarios de la red social. Muchos de ellos se preguntan, con humor, si nadie echó un euro en la máquina para sacar al pequeño y otros lo relacionan con escenas de películas como Toy Story o series como Cómo conocí a tu madre.

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